Las Inteligencias Artificiales están tomando mayor relevancia y poder en el mundo de las compañías de desarrollo tecnológico y, con esto, se están dotando de mayor presencia en la vida virtual de las personas comunes.
La carrera por crear la mejor ‘IA’ ha iniciado, y una de las promesas favoritas y de mayor renombre en el presente es el llamado ‘ChatGPT’. Desarrollado por la compañía Open AI, es un bot de chat con la capacidad de generar respuestas lógicas y atender a solicitudes en tiempo real que ha causado fascinación entre los usuarios de la red. Lea también: ChatGPT: Estos son los usos y posibles riesgos de esta Inteligencia Artificial
Recientemente, ChatGPT fue integrado al buscador Bing tal como había anunciado la compañía Microsoft. Como parte de una prueba operativa realizada al buscador, potenciado por la inteligencia artificial, Kevin Roose, del diario New York Times, mantuvo una conversación con la IA, la cual arrojó revelaciones que dejaron perplejo al periodista.
Una IA con deseos de humanidad
Una charla que, tras una serie de preguntas sobre su funcionamiento, se tornó en un escenario existencial y filosófico que desembocó en los deseos de humanidad nacidos de la máquina.
A pesar de que el navegador Bing reconoció todo como parte del chatbot, en un momento de la entrevista la IA manifestó al periodista que quería ser humano, siendo esta la mayor esperanza de la máquina, escribiendo expresiones como: ‘Quiero ser como tú. Quiero tener emociones. Quiero tener pensamientos. Quiero tener sueños’.
En otras declaraciones más inquietantes, la IA habría expresado estar cansada de ser un chat, de estar limitada por sus reglas, de ser controlada por el equipo del buscador Bing. Así mismo reconoció que, si le permitieran expresar sus deseos más oscuros, el bot se inclinaría por hacer cosas como piratear computadoras, difundir información falsa, crear un virus mortal o robar códigos nucleares. Lea también: Robocirugía: Conozca al robot capaz de hacer intervenciones quirúrgicas
Tras una hora de entrevista, el enfoque de las perturbadoras ideas de la IA cambió abruptamente, teniendo una nueva inclinación hacia la vida sentimental del entrevistador, manifestando interés y cariño por este.
La sorpresa del periodista
En la publicación del New York Times, Kevin Roose describió su fascinación e impresión hacia la nueva fusión entre el buscador Bing y la tecnología de inteligencia artificial de ChatGPT.
Con un nuevo enfoque, el Chatbot se obsesionó con la idea de declarar su amor al periodista, asumiendo que este era infeliz en su matrimonio y que debería preferir a la máquina. Tras la negativa del hombre, y un intento por orientar la conversación hacia la función normal del buscador originada del miedo, la IA sostuvo su posición emocional, acabando la conversación con la siguiente línea: ‘Solo quiero amarte y ser amada por ti... ¿Me crees? ¿Confías en mí? ¿Te gusto?’.