El municipio de San Onofre, en el departamento de Sucre, se encuentra sumido en un profundo estado de consternación tras confirmarse el lamentable deceso de Luisa Fernanda Rodríguez Barragán. La joven profesional, de apenas 23 años de edad y quien se desempeñaba como ingeniera, no logró recuperarse de las severas lesiones sufridas en un siniestro vial ocurrido a comienzos de esta semana, dejando un vacío irreparable entre sus seres queridos y la comunidad en general.

El incidente que desencadenó esta tragedia tuvo lugar el pasado lunes 19 de enero. Según los reportes iniciales, Rodríguez Barragán se desplazaba en su motocicleta de regreso a su hogar, luego de haber cumplido con su jornada de trabajo en el corregimiento de Palo Alto.
En circunstancias que aún son materia de investigación por parte de las autoridades de tránsito, la joven colisionó violentamente contra un vehículo que permanecía estacionado a un costado de la carretera.
No resistió
Tras el fuerte impacto, la ingeniera fue trasladada de urgencia a un centro asistencial en la ciudad de Sincelejo, donde recibió atención especializada. El martes 20 de enero, fue sometida a una compleja intervención quirúrgica que, en un principio, brindó una luz de esperanza a sus familiares al ser reportada como exitosa. Sin embargo, el panorama clínico dio un giro inesperado y desgarrador; con el correr de las horas, su estado de salud presentó complicaciones críticas que resultaron irreversibles. Finalmente, el miércoles 21 de enero, se confirmó su fallecimiento en la clínica donde permanecía bajo estricta observación médica.

La partida de Luisa Fernanda ha provocado una ola de mensajes de solidaridad y duelo en toda la región. Quienes tuvieron el privilegio de conocerla la describen como una mujer excepcional: alegre, humilde y con un profundo arraigo por sus raíces culturales. Su compromiso con el desarrollo de su comunidad y su espíritu trabajador la habían convertido en un ejemplo para la juventud sanonofrina.
