La madrugada del viernes 5 de diciembre comenzó con un doble episodio de violencia contra habitantes de calle en Medellín, dos hechos independientes que hoy son analizados por las autoridades para determinar responsabilidades y esclarecer el trasfondo de estos ataques. Ambos casos ocurrieron en distintos sectores de la ciudad y en menos de 24 horas, lo que incrementó la preocupación por la vulnerabilidad que enfrenta esta población.
El primero de los homicidios se registró en el barrio Estación Villa, en pleno Centro de la ciudad. Una patrulla que realizaba rondas rutinarias recibió la alerta sobre la presencia de un cuerpo sin vida en la vía pública.
Un equipo de criminalistas de la Sijín acudió al lugar y confirmó que la víctima era un hombre que podría tener entre 30 y 40 años. Presentaba una lesión causada por un arma blanca, lo que permitió establecer una línea inicial de investigación sobre la forma en que ocurrió el ataque.
Aunque no fue posible identificar al fallecido durante el levantamiento de los restos, los policías recopilaron testimonios y otros elementos que los condujeron a un joven de 18 años. Este hombre fue detenido y quedó señalado preliminarmente como el posible responsable del crimen. Pese a la captura, los investigadores señalaron que el caso continúa en verificación, pues aún deben aclarar la secuencia exacta de los hechos y el posible móvil.
Horas más tarde, ya en la tarde del mismo viernes, un nuevo ataque tuvo lugar en la comuna 6. En el sector de El Picacho, un habitante de calle fue sorprendido por dos hombres que se desplazaban en motocicleta. Todo ocurrió en cuestión de segundos: los agresores se acercaron, sacaron un arma de fuego y dispararon contra la víctima. El hombre fue asistido rápidamente y trasladado a un centro médico, pero la gravedad de las heridas hizo imposible salvarle la vida.
Este segundo asesinato también dio inicio a una investigación para establecer quiénes estuvieron detrás de la acción armada y cuál fue la motivación del ataque. Equipos de Policía Judicial y unidades de la Policía Metropolitana comenzaron labores de rastreo en la zona para obtener pistas que permitan dar con los responsables.
La seguidilla de estos hechos, ocurridos en tan corto tiempo, volvió a poner en evidencia el riesgo permanente que enfrentan las personas en condición de calle en diferentes puntos de Medellín. Autoridades locales insisten en que ambos casos seguirán su curso investigativo hasta lograr esclarecer plenamente las circunstancias y capturar a quienes participaron en estos homicidios.

