Su agonía dura dos días y en ese tiempo nadie llega a preguntar por su estado de salud. Tiene múltiples lesiones en el cuerpo y su cabeza está muy afectada por los golpes que recibe con objetos contundentes en un hecho aún confuso para la Policía que ocurre en la tarde del martes en cercanías del barrio Torices.
Lo extraño es que de su caso solo se sabe eso. No tiene documentos de identidad, no hay denuncias de personas desaparecidas en Cartagena que indiquen que podría tratarse de él, y mucho menos quien dé señales de cuál podría ser su nombre. Quienes lo llevan al centro asistencial aseguran no conocerlo.
Este hombre es la tercera víctima mortal que ingresan como NN a la morgue de Medicina Legal, en Zaragocilla, en tres días. Las dos primeras son Brando Martínez Rojano, hallado con impactos de bala en el corregimiento de Arroyo Grande; y la otra es un hombre, al que aún no identifican, que encuentran en avanzado estado de descomposición en una zona conocida como Las Canteras de Bonanza, en el municipio de Turbaco.
Poco antes del mediodía de ayer, miembros de la Sijín reciben la información del deceso del hombre y de inmediato llegan a la Clínica San José de Torices. En ese centro asistencial permanecía la víctima, en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Los uniformados inician las investigaciones para esclarecer los hechos que le causan la muerte al desconocido y lo trasladan al Instituto Forense, en donde los peritos esperan la presencia de parientes o conocidos que ayuden a dar con su identidad.
