Según el movimiento Corazón de Mujer, la mortalidad asociada a un primer infarto en mujeres es hasta 20% mayor que en hombres.
De hecho, las enfermedades del corazón, incluyendo derrames cerebrales, se cobran la vida de una mujer cada 6 minutos en Europa y cada 60 segundos en Estados Unidos. Lea: Recomendaciones para que las altas temperaturas no afecten su corazón

La doctora Leticia Fernández-Friera, impulsora del Movimiento Corazón de Mujer, indica que son cifras que impresionan y que muchos hoy día desconocen.
“Sin embargo, han de saber que se pueden prevenir y evitar conociendo los principales factores de riesgo cardiovascular específicos en la mujer y siguiendo hábitos de vida saludables. Pero hay que hacerlo día a día, desde la infancia y en todas las etapas de la vida de la mujer”, afirma la experta. Lea: Cuida tu corazón: Más de 1.5 millones de colombianos viven con falla cardiaca
A continuación seis consejos para que las mujeres cuiden y salven su corazón.
1. Mueve tu corazón
Según los expertos, una mayor actividad física reduce el riesgo de cardiopatía en 30 - 40%. Lea: ¿Dificultad para respirar al hacer esfuerzo físico? Ojo con una falla cardíaca
Por ello, la OMS aconseja realizar semanalmente, como mínimo, de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica moderada o entre 75 y 150 minutos de ejercicio intenso.
Actividades aeróbicas como caminar a paso ligero, correr, nadar, montar en bici, jugar al tenis o bailar, mejoran la circulación, lo que favorece una presión arterial y un ritmo cardiaco adecuados. Lea: Coherencia cardíaca: qué es y cómo impacta en el éxito de las empresas
Además, el entrenamiento de fuerza (con pesas, barras o bandas de resistencia o flexiones, sentadillas y dominadas) beneficia el metabolismo, evita la pérdida de masa ósea y mejora la salud de los músculos.
2. Alimenta tu corazón
Una alimentación adecuada ayuda a prevenir muchos factores de riesgo cardiovascular como la obesidad, hipertensión, diabetes. Lea: ¿Qué tiene en común un motor desgastado y tu corazón? ¡Descúbrelo!
Su base debería sostenerse en el consumo de azúcares de absorción lenta: frutas, verduras y hortalizas, legumbres, arroz, pastas y cereales, preferiblemente integrales.
Los expertos recomiendan tomar pescado azul al menos tres veces por semana por ser rico en Omega 3 y aumentar el consumo de grasa saludable a través del AOVE, frutos secos, aguacate, etc.
Lo ideal es evitar las grasas saturadas, los procesados y los azúcares añadidos. Lea: Daño al corazón tras medicación contra el cáncer podría remediarse
3. Valora tu corazón
Es importante realizarse chequeos de forma periódica. Las guías de prevención europeas recomiendan a las mujeres revisarse el corazón entre los 45 y 50 años, y, según resultados, establecer un seguimiento de forma individualizada.
La OMS aconseja realizar semanalmente, como mínimo, 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica moderada o entre 75 y 150 minutos de ejercicio intenso.
4. Suma tu corazón
Concienciar a la sociedad sobre la salud cardiovascular en la mujer y conseguir la colaboración del mayor número de personas posibles es vital para reducir las cifras de mortalidad. También, participar en campañas de sensibilización ayuda en la educación y el conocimiento preventivo, lo que revierte en la salud femenina. Lea: Cinco recomendaciones para cuidar su salud cardiovascular
5. Escucha tu corazón
En términos de prevención el escenario ideal sería aquel en el que se educara en hábitos de vida cardiosaludables desde el colegio. Aquel en el que los médicos de atención primaria se implicaran más en el reconocimiento de los factores de riesgo y en el que la mujer identificara sus propios síntomas asociados a esta enfermedad.
6. Estudia tu corazón
En la actualidad las mujeres están poco representadas en los ensayos clínicos y publicaciones, es vital impulsar estudios que promueven el avance de la medicina. Lea: 12 alimentos cardiosaludables para los 12 meses de 2024
Los expertos insisten en la necesidad de aumentar la investigación, ya que las diferencias basadas en el sexo en la enfermedad cardiovascular, han sido tradicionalmente ignoradas y todavía no se reconoce a la mujer en su particularidad ni se trata lo suficiente.