Pasada la efervescencia de la contienda electoral y tras la entrega de las credenciales oficiales por parte del Consejo Nacional Electoral el pasado 25 de junio, el país se prepara para un nuevo ciclo. El mandato del presidente electo, Abelardo De La Espriella, y su vicepresidente José Manuel Restrepo, para el periodo 2026 - 2030, despierta grandes expectativas.
En este escenario de transición, el gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, y el alcalde mayor de Cartagena, Dumek Turbay Paz, han alzado la voz con una petición contundente y oportuna: incluir de manera prioritaria al departamento y al distrito en la agenda del próximo Gobierno. Resulta esperanzador observar este propósito de coordinación institucional temprana, especialmente tras la marcada ausencia de articulación que caracterizó los últimos cuatro años.
El gobernador Arana ha manifestado su total disposición para trabajar de manera conjunta en proyectos estructurales. Su propuesta abarca sectores críticos, como infraestructura, educación, seguridad, conectividad, agua potable y programas de desarrollo social.
Por su parte, el alcalde Turbay ha puesto sobre la mesa el ambicioso ‘Plan Milagro Cartagena’, estrategia diseñada de cara a los 500 años de la ciudad, en 2033. Este plan contempla macroproyectos ambientales y de infraestructura vitales, como la restauración del Canal del Dique, la protección de los ecosistemas de las Islas del Rosario y la Bahía, y la construcción del nuevo aeropuerto de Bayunca. Asimismo, culminar la Vía Perimetral de la Ciénaga de la Virgen, avanzar en el Plan de Drenajes Pluviales, el saneamiento de canales internos, la mitigación del cambio climático y la continuidad de la protección costera. Todo esto, respaldado por una lucha frontal contra la pobreza extrema, basada en cuatro pilares: vivienda, emprendimiento para mujeres cabeza de hogar, el Sistema Distrital del Cuidado, y educación.
Recientemente, desde la Fundación Diálogo Social se envió una misiva a los mandatarios electos señalando que el próximo Plan Nacional de Desarrollo, titulado ‘Colombia Patria Milagro’, debe convertirse en la oportunidad perfecta para construir un país más equitativo, competitivo y solidario, donde las regiones sean las verdaderas protagonistas.
La sociedad civil bolivarense merece conocer públicamente las prioridades y el pensamiento de quien habitará la Casa de Nariño a partir del próximo 7 de agosto, porque Cartagena no es solo una vitrina turística; es una ciudad con complejidades sociales, ambientales y económicas transversales que demandan la atención del Gobierno central.
Y asuntos como la seguridad ciudadana, el control del narcotráfico, el empleo digno y la protección costera deben ser el eje de una gestión que demuestre que el Departamento sí es una prioridad nacional.
