comscore
Editorial

Un plan desde el Caribe

“La presentación del Plan Caribe Energético ante el país será una prueba de madurez regional para demostrar capacidad de consenso y reclamar justicia territorial...”.

Compartir

El Caribe colombiano posee un gran potencial para la seguridad energética del país por sus recursos de sol, viento, gas, puertos, industria y ubicación estratégica. No obstante, ha sido catalogado como el “problema eléctrico” de la nación por falta de una agenda común unificada que ordene prioridades, hable con una sola voz ante el Gobierno nacional y transforme la inconformidad regional en una hoja de ruta técnica y ejecutable.

Para superar esto, la Región Administrativa y de Planificación (RAP Caribe) lidera la articulación del “Plan Caribe” energético. La tercera Mesa Energética del Caribe, en Barranquilla, consolidó 49 iniciativas estructuradas en seis apuestas estratégicas: generación y abastecimiento, almacenamiento, transmisión y distribución, sostenibilidad del servicio, energía para la competitividad y gobernanza territorial. Estas propuestas abarcan desde los primeros 100 días del próximo gobierno hasta medidas de largo plazo posteriores a 2029, superando los diagnósticos para pasar a una planeación con responsables y tiempos.

El valor de este ejercicio radica en que reconoce la complejidad multidimensional de la crisis. La problemática no obedece a una sola causa; confluyen rezagos en transmisión, crisis financiera de operadores, deudas acumuladas, subnormalidad eléctrica, pérdidas, tarifas que golpean a hogares y empresas, y una regulación nacional que no comprende las particularidades climáticas y socioeconómicas locales. Esto genera la paradoja de que el Caribe, siendo rico en recursos, padece de alta pobreza energética y un servicio costoso y deficiente, una contradicción que no puede seguir normalizándose.

La RAP Caribe busca consolidarse como el articulador natural del debate para revertir el centralismo de Bogotá, que diseña soluciones homogéneas ajenas a la realidad local. La región exige participar no como territorio afectado, sino como actor proponente. Sin un suministro confiable a precios razonables, se afectan sectores como el turismo, la industria, la educación y la salud de millones de ciudadanos.

Espacios de concertación con gremios, operadores, reguladores, academia y congresistas de Bolívar confirman una ventana de oportunidad. La discusión sobre regulación diferencial, sostenibilidad del sistema, normalización de redes e inclusión en el próximo Plan Nacional de Desarrollo debe traducirse en políticas públicas, presupuestos reales y control ciudadano. El apoyo del Consejo Gremial de Bolívar aporta visión prospectiva a esta hoja de ruta.

La presentación del Plan Caribe Energético ante el país será una prueba de madurez regional para demostrar capacidad de consenso y reclamar justicia territorial, pues la estabilidad de Colombia depende de la del Caribe. La pregunta es si el país está dispuesto a escuchar y ejecutar un plan construido desde la región.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News