Recientemente, Camacol Bolívar, el más destacado gremio de la construcción, reclamaba mayor seguridad jurídica a propósito del caso en que la Fiscalía determinó la apropiación indebida de terrenos que pertenecen a la Aerocivil, en el sector Cielo Mar de la Zona Norte de la ciudad.
En efecto, la Fiscalía 20 Seccional Delegada ante los Jueces Penales del Circuito de Cartagena, tras una investigación que duró más de un decenio, determinó la presunta apropiación indebida de varios predios en el sector Cielo Mar que pertenecerían a la Aeronáutica Civil, disponiendo la cancelación de más de 400 folios de matrícula inmobiliaria.
Aunque se trata de una decisión contra la cual proceden, al menos, los recursos de reposición y apelación, la noticia produjo justificada alarma considerando que en la zona se adelantaban varios proyectos de vivienda que ya tenían o tienen un significativo número de compradores. Incluso, dos constructoras anunciaron que devolverían el dinero a sus clientes, a pesar de que aún está pendiente la segunda instancia del proceso.
Semejante caso llevó a que Camacol Bolívar pusiera sobre la mesa un asunto que ya ha sido advertido en distintos escenarios, incluso en esta tribuna, sobre la importancia de la seguridad jurídica para el desarrollo de proyectos inmobiliarios. Irvin Pérez Muñoz, gerente del referido gremio en Bolívar, señaló que esta situación confirmaba la importancia de que en la ciudad existan procedimientos y normas claras al momento de entregar una licencia de construcción, al tratarse de “... un acto administrativo que brinda al desarrollador y al comprador la absoluta garantía de que el proyecto cumplió los requisitos, pero la realidad es que procesos externos terminan afectando el desarrollo y esto debe corregirse (...) El desarrollo de proyectos requiere de seguridad jurídica”, aunque este “... es un caso excepcional, entendiendo que hay un proceso que viene desde hace mucho tiempo”.
Al representante de los constructores le asiste la razón en sus asertos; sin embargo, hay unas variables en este caso que son de la mayor importancia.
En efecto, de lo que hemos podido conocer a partir de las noticias difundidas, aquí no solo se trata de un asunto de inseguridad jurídica, devenida de situaciones causadas por la expedición de una licencia o licencias de construcción. El asunto podría ser más profundo si se analiza el papel que jugaron los presuntos autores intelectuales de los actos reprochables que suscitaron el restablecimiento del Derecho ordenado por la Fiscalía, y la complacencia que pudieron encontrar aquellos entre las autoridades que no impidieron a tiempo o con firmeza, la continuidad de los negocios jurídicos amparados en títulos que presuntamente riñen con los de la Nación - Aeronáutica Civil.
Cuántas lecciones pueden extraerse de este sonado caso. Vale la pena analizarlas.
