La sexta edición del Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa difundido este 10 de marzo, en evento organizado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), plantea un escenario particularmente preocupante para el periodismo en las Américas: desde la creación del indicador sobre libertad de prensa, el promedio global entre 23 países de nuestro continente alcanzó su nivel más bajo, con la cifra de 47,13 puntos sobre un máximo de 100.
Los resultados del estudio confirman “un deterioro significativo tanto en regímenes autoritarios como en democracias consolidadas”, reflejo de una tendencia regional marcada por presiones políticas, violencia, acoso judicial y crecientes riesgos para el ejercicio del periodismo.
De conformidad con lo expuesto por la directora de la Organización Editorial Mexicana (OEM), la proliferación de discursos y prácticas de corte autoritario que buscan presentar a la prensa como “enemigo número uno”, con el objetivo de evadir la rendición de cuentas y debilitar el escrutinio público, es una tendencia que se está extendiendo en el continente.
Los resultados del estudio fueron conformados a partir de la evaluación de 195 expertos sobre libertad de expresión en los 23 países, revelando detalles que deberían llamar la atención de las autoridades, pero sobre todo, de los ciudadanos, principales destinatarios de la información.
Estados Unidos es el país que registró el descenso más pronunciado del índice, tras perder 22,65 puntos, pasando del cuarto al undécimo lugar, debido a la retórica hostil hacia la prensa durante el actual gobierno, la eliminación de ciertas salvaguardas institucionales y episodios de agresiones contra periodistas durante coberturas informativas.
Como era de esperar, la franja roja la ocupan Venezuela, con 7,02 puntos, y Nicaragua, con 18,22. De hecho, en el país vecino la SIP denuncia “la consolidación de una estructura sistemática de censura que ha derivado en el cierre de más de 400 emisoras de radio y en la detención de 25 periodistas tras los acontecimientos electorales de 2024”.
Pero es que ni siquiera se salva República Dominicana, que mantiene el primer lugar, con 82,17 puntos, pues se registra la presencia de una “mordaza sigilosa”, caracterizada por el uso discrecional de la publicidad oficial y por la vulnerabilidad económica que afecta a numerosos medios de comunicación. Y muy cerca de estos, Cuba y El Salvador. En este último el uso de la Ley de Agentes Extranjeros y el hostigamiento judicial contra medios y periodistas, ha obligado al exilio a alrededor de 50 periodistas salvadoreños el último año.
¡La criminalización del periodismo independiente, el uso de discursos estigmatizantes contra la prensa y diversas formas de asfixia económica deliberada contra medios críticos son mecanismos que apagan la voz de la prensa libre en América!
