Tal como se ha dicho en este espacio en otros momentos, pocos proyectos incumplidos en la ciudad le ganan al traslado del mercado de Bazurto; por eso, anima la noticia que publicamos hoy, relativa a que la Alcaldía de Cartagena, con el apoyo estratégico de la Cámara de Comercio, está avanzando en el proceso de relocalización del mercado de Bazurto, señalando a la variante Mamonal–Gambote como la zona con mayor potencial para albergar la nueva central de abastos, según el estudio técnico presentado con la consultora internacional IDOM.
El que la Cámara de Comercio de Cartagena esté en el proceso le da estabilidad a este nuevo intento, y más si el referido estudio técnico busca identificar alternativas que también contemplen la conectividad náutica, pues ha sido esta una ventaja natural de Bazurto.
Si el nuevo lote ofrece esa facilidad, además de criterios como la conectividad nacional para el abastecimiento, cercanía a puertos y nodos logísticos, disponibilidad de servicios públicos y costos del suelo razonables, podríamos estar ante la solución que la ciudad ha esperado por años.
Acertada la idea de estructurar una red de mercados locales conectados por corredores estratégicos, que reduzcan la congestión vehicular y faciliten el acceso a los productos de la canasta familiar.
El sector privado debe mirar este proyecto como una gran oportunidad; sería ideal una alianza con el Distrito, que ahora está dispuesto a aportar en una sociedad de economía mixta que gerencia su estructuración, gestión y operación.
De otra parte, hay que dejar muy claro en qué se convertirá el mercado de Bazurto si este proyecto se logra. Su transformación en plaza sectorial con énfasis en gastronomía, turismo y cultura es pertinente, pero para eso se requiere la recuperación de la Ciénaga de Las Quintas, otro proyecto que merece toda la priorización posible. Como se dijo en otro momento, habría que revisar cómo se consigue esto para que no degenere en una situación de caos y descontrol tanto por la economía formal como la informal.
Lo propio pasa con el mercado de Santa Rita, que cumple con la recomendación del mismo estudio técnico, que menciona la necesidad de que se establezcan varios mercados sectoriales en las tres localidades de Cartagena, para fortalecer la cadena de suministro, la logística, la proximidad y la demanda de usuarios.
Habría que identificar otras zonas para que la ciudad tenga espacios de abastecimiento en menor escala para los próximos 50 años, junto a la gran central de abastos, según promesa del alcalde.
Por supuesto, reiterando lo expuesto en anterior ocasión, todo lo que se haga tendrá éxito si se tiene en cuenta la opinión de la comunidad que labora en Bazurto y la que agrupa a su vecindad, para lo cual conviene actualizar la caracterización que realizó la universidad de Cartagena. Algo similar habrá que hacer en Santa Rita.
