En 1952 aparecía en el periódico El Universal un comentario sin firma en una pequeña sección llamada ‘Cine’. Y el domingo del 28 de septiembre se publicó una nota que refleja la visión de la clase letrada sobre la censura a películas que se presentaban en la ciudad. Fíjese usted lo allí referido:
“Es bastante cómico y hasta salido de la moral ver las carteleras (que) presentan los teatros de Cartagena, especialmente los domingos en la vespertina para niños. Por ejemplo, el Teatro Colonial (...) presenta el día de hoy la película ‘Pecadora’. Yo no sé si estaré en lo cierto, pero estoy seguro de que esta película tiene un fondo, o argumento, bastante vulgar, no adaptable por lo consiguiente para el entendimiento de niños, así ocurre casi en todos los teatros de Cartagena. Ya es hora que la ‘Censura’ tome medidas necesarias. Yo no hablo por hablar y para ello me permito citar algunos argumentos bastante ‘morales’ adaptables según los empresarios para niños, tales como ‘Pecadora’, ‘Acapulco’, ‘Los maridos engañan de tres a cuatro’, ‘Paco el elegante’ y otras por el mismo estilo”.
Si tenemos en cuenta lo expuesto, podemos colegir que si se excluía la oferta del cine mexicano y sus géneros de comedias, melodramas o musicales, quedaba muy poco material fílmico hablado en español, para presentar; así las cosas, la aplicación de la censura amenazaba seriamente el negocio de la exhibición de películas en los barrios. De hecho, al final de la nota, el autor solicita en su reclamo la proyección de cortos de Walt Disney, pero el material fílmico de esta productora norteamericana era insuficiente para la demanda de la audiencia infantil y juvenil de la ciudad.
‘Pecadora’ (1947), escrita y dirigida por José Díaz Morales, se inspira en el bolero del mismo nombre, cuyo autor es Agustín Lara. La película está hecha para el lucimiento de la bailarina, cantante y actriz cubana Ninón Sevilla, aunque ella no es la protagonista. La historia transcurre en un territorio de frontera como lo es Ciudad Juárez y el cabaret es el centro de todo acontecimiento dramático. En el cabaret de Don Javier vive y trabaja Carmen, quien se enamora de Antonio, un narcotraficante perseguido y puesto preso por la policía. Carmen decide esperar a Antonio, mientras que la vida cabaretil es animada todas las noches por la rumbera Leonor (Ninón Sevilla) con espectaculares coreografías al son de la música afrocubana. Un sacerdote endereza la vida de Antonio, que cuando sale de prisión busca a Carmen, pero la encuentra casada con el dueño de cabaret.
La Junta de Censura endilgaba al cine la inducción a embarazos no deseados entre las jóvenes, así como los comportamientos licenciosos y pecaminosos, fuera de todo recato moral. Sus directrices fueron impracticables, en especial, cuando a Cartagena llegó la película ‘Pervertida’, del mismo director y con la actriz rumbera Amalia Aguilar.

