La historia del Parque del Centenario de Cartagena nos dice que fue inaugurado el 11 de noviembre de 1911 como un homenaje a las gestas de Independencia de 1811. Que sus diseñadores, Pedro Malabet y Luis Felipe Jaspe, combinaron lo mejor de la arquitectura republicana con la naturaleza para convertirlo en lugar preferencial de encuentro y esparcimiento de los cartageneros, situación que al pasar de los años produjo una serie de problemas que afectaron su funcionamiento como la invasión de áreas donde una vez hubo hasta cantinas, sitios de comercio sexual y de expendio de drogas. Luego, en diferentes épocas, se han realizado mejoras pero con el tiempo otra vez se deteriora.
Por esas razones analizamos que la intervención al Parque del Centenario ejecutada el año 2025 por la administración del alcalde Dumek Turbay es excelente, debido que se hizo de forma integral, permitiendo que la arquitectura se volviera a dar la mano con las plantas, árboles y animales que hoy habitan el lugar. Al caminar por sus senderos se puede percibir un estado de bienestar y tranquilidad, al observar los acabados de las obras mientras escuchas los diferentes sonidos que emiten las aves y demás animales que viven en los arboles.
Con la restauración de esta zona de uso público, así como la de Reloj Floral en el Pie del Cerro, surge el interrogante de cómo deben proceder las autoridades y la comunidad para conservar las obras. Entendiendo que no es únicamente hacer la reparación sino implementar acciones para que lo hecho cumpla su servicio colectivo el mayor tiempo posible. Nuestras respuestas particulares son en primer lugar que el objeto de existencia de los bienes de uso público es brindar un servicio a la comunidad, como lo dice la Constitución en sus fines, en este caso para el esparcimiento, recreación y encuentro de la comunidad, y segundo las autoridades están en la obligación de elaborar manuales de convivencia ciudadana, indicando las normas que de acuerdo a la ley se deban cumplir.
Entonces sería recomendable que entidades como la Escuela de Gobierno y Liderazgo del Distrito de Cartagena realizaran, antes y después de inaugurada una obra, acciones de formación ciudadana con organizaciones comunitarias y ciudadanía en general sobre las normas de convivencia y la promoción del sentido de pertenencia, con el fin de empoderar a los vecinos de la responsabilidad de dar buen uso y cuidar los bienes públicos. Incluso le proponemos a la Alcaldía que en la inauguración de cada obra pública, le hagan entrega formal a la comunidad representada en sus organizaciones.

