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Columna

Un informe sin brillo

“Otro campanazo para Turbay: el PAE, una de sus apuestas, genera alta insatisfacción. Solo 46% de quienes acceden a esos alimentos están satisfechos”.

Tatiana Velasquez

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Al gobierno de Dumek Turbay le fue mal en la reciente encuesta de percepción ciudadana de Cartagena Cómo Vamos, un escenario opuesto a su relato de brillo y a las publicaciones de varios medios, que sólo resaltaron la imagen positiva del alcalde. La capital sacó cinco puntos sobre 10 en calidad de vida.

Las alertas más fuertes del informe están en cuatro frentes. El primero de ellos, la pobreza e inseguridad alimentaria. El 41% de los hogares reportó que alguno de sus miembros comió menos de tres veces al día por falta de alimentos; en estratos bajos este indicador fue del 47%. Además, el 77% de los cartageneros vive sin margen de ahorro.

El segundo frente es el de la inseguridad: el 53% de los habitantes se siente inseguro, 13 puntos porcentuales más que en 2024. Solo el 16% afirma sentirse seguro. De hecho, la sensación de inseguridad aumentó en los barrios.

Otro frente que muestra inconformismo ciudadano es el transporte: la satisfacción cayó ocho puntos. El transporte informal se consolidó como la alternativa más usada, mientras Transcaribe sólo moviliza al 20% de los habitantes. Hay alta insatisfacción con el sistema masivo por la frecuencia incierta de sus rutas y la congestión en sus buses y estaciones.

Y el cuarto frente es el de servicios públicos. Los que generan mayor malestar son el agua, operado por Acuacar, y la energía, a cargo de Afinia. Menos de la mitad de los cartageneros están satisfechos con esos dos servicios públicos vitales para su día a día.

En general, la encuesta muestra un tablero alarmante para la administración Turbay: de 58 indicadores, sólo cuatro están en verde (relacionados con la salud mental y el acceso a la educación). El resto se divide entre rojo (34), naranja (17) y amarillo (3).

Aunque la favorabilidad de Turbay marcó 74%, 6 puntos más que en 2024, sólo el 52% calificó su gestión como buena: 8 puntos menos que en 2024; es decir, la imagen favorable no es necesariamente un espaldarazo a su gobierno. De hecho, el clima ciudadano va en otra dirección: mientras el alcalde promueve la narrativa del “milagro cartagenero”, el optimismo se ubica en niveles similares a los del periodo 2012 - 2016, cuando la ciudad vivió inestabilidad institucional.

Otro campanazo para Turbay: el Plan de Alimentación Escolar (PAE), una de sus apuestas más promocionadas, genera alta insatisfacción. Solo 46% de quienes acceden a esos alimentos están satisfechos.

Y la inversión pública tampoco convence: sólo el 33% está contento con la manera como se invierte la plata. Toda una paradoja, pues Cartagena está contratando recursos sin precedentes, tras un cupo de endeudamiento por hasta $1,5 billones autorizado por el Concejo.

Conclusión: mientras validadores externos -turistas y opinadores como Juan Carlos Botero- felicitan a Turbay, puertas adentro muchos cartageneros aún no ven cambios en su calidad de vida. Debe ser porque la mayoría no vive ni en el Centro Histórico ni en la península privilegiada de esta capital.

*Cofundadora de La Contratopedia Caribe.

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