comscore
Columna

Moral de sábanas

“A Petro se le olvidó su presunta fascinación por Jesús al proteger a Laura Sarabia cuando violentó los derechos de su empleada”.

María Carolina Cárdenas Ramos

Compartir

Esta semana el presidente Gustavo Petro decidió hacer una cantidad de afirmaciones absolutamente innecesarias y desligadas de sus funciones, como: “Y yo creo que Jesús hizo el amor, sí. A lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir”, cuestión que nunca fue un terreno pacífico dentro del cristianismo, ya que desde los primeros siglos de consolidación de la Iglesia, una de las grandes cuestiones fue establecer cosas como la divinidad de Cristo, la cual se pactó en el Concilio de Nicea I. Frente al tema específico, a partir del silencio de las fuentes, el testimonio de Pablo y la coherencia con el contexto histórico, se ha sostenido que la conclusión más probable es que Jesús fuera célibe.

La falta de certezas frente a muchos detalles de la vida de Jesús es una verdad; así como lo es que esta humanidad sigue siendo de una violenta pobreza mental y espiritual. Me aterra cómo la única manera de concebir un Jesús maravilloso sea pasar por una revisión a su sexualidad; así como, la única forma de amar y dar un especial lugar a su madre tenga que partir de su virginidad ¿Acaso seguimos necesitando esa ‘virtud’ para creer en la santidad?

El discurso de Petro ese día fue cuando menos ramplón, inútil e insufrible; pero escuchar falsos cristianos como Salud Hernández diciendo que: “El comunicado de la Conferencia Episcopal fue decepcionante, parece redactado en Casa de Nariño. No reclama, solo pone la otra mejilla”; aún no se ha enterado que el hombre que reclama célibe fue justamente eso lo que vino a enseñar. En todo caso un ‘debate’ totalmente irrelevante para nuestras preocupaciones del presente. ¿Cómo es posible que en plenas elecciones, y múltiples escándalos de corrupción de todos los partidos políticos, estemos hablando de si Jesús tenía o no sexo?, ¿es eso lo que les indigna como país? A Petro, por ejemplo, se le olvidó su presunta fascinación por Jesús al proteger a Laura Sarabia cuando violentó los derechos de su empleada (“que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”. Mateo 25:40); así como a muchos otros se les olvida que el mensaje del cristianismo no es otro que AMAR a TODOS. Sí a todos, especialmente a los que consideran enemigos (“Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman” Cfr. Lucas 6:32-35). Por esto, me uno a las palabras: “Invitamos a todos a leer asiduamente los evangelios”, especialmente a los que se dicen cristiano-católicos, y a la misma Conferencia Episcopal, porque sinceramente de todo esto lo que más me parece patético es que este siga siendo un país donde la única moral importante es la de las sábanas.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News