Cartagena es la nieta de una negra esclava que no sabe qué hacer con su libertad y, sin embargo, hace lo que le da su maldita gana. Entender esto requiere sentir el ‘vacile efectivo’, que consiste en el poder del goce frente a la tragedia de pagar el costo de la emancipación. En efecto, fueron 105 días de sitio para someter la independencia cartagenera, donde todo fue horror. Insurgencia que pagamos hasta el día de hoy.
‘105 Ciudad Heroica’ es la obra musical que se presenta todos los jueves en ‘La Hacienda’, ubicada en el Anillo Vial (Kilómetro 12, vía Pontezuela). Con una preparación de dos años, un costo de 3.000 millones de pesos y la participación de más de 70 artistas, el público experimenta la inmersión en un episodio histórico que marcó el devenir de las generaciones cartageneras. El montaje de la obra tiene mucho del pensamiento cinematográfico del cineasta Felipe Holguín Caro, así como también del productor Alejandro Prieto Arbeláez. Una plástica fílmica puesta en escena teatral con la colaboración del coreógrafo Lobadys Pérez, del productor audiovisual David Covo, de la directora de circo Ágatha Quintero, del productor técnico Camilo Gutiérrez y del director de arte Camilo Delgado, entre otros.
El motivo recurrente de la obra es un baúl. De ahí se van sacando todo tipo de cosas que relatan nuestra historia, es decir, la historia de la gente. Mi abuela Goyita, que vivía en el barrio La Quinta, tenía un baúl como ese en su cuarto. De arquitectura republicana popular, aquella casa de madera recibía primos, sobrinos y nietos que interrogábamos aquel baúl, igualito al que aparece en ‘105 Ciudad Heroica’. ¿Quién dejó ese baúl ahí? ¿Desde cuándo? ¿Qué misterios albergaba? ¿Qué tenían que ver los corsarios y piratas? ¿Qué mercancías de contrabando contenía? ¿Qué secretos inconfesables? ¿Qué guardaba abuela y para qué? ¿Por qué solo accedían pocas mujeres de la familia? ¿Qué documentos y partidas bautismales estaban archivados? ¿Por qué estaban todavía allí la ropa de los difuntos? ¿Cuándo serían revelados sus saberes y secretos? Baúl de un poderoso símbolo de identidad, de raíz, de memoria y de herencia.
Con el tiempo advertí que en las casas vecinas había baúles como el de abuela Goya. Supe que, desde mediados del siglo XIX, esos baúles estaban en La Quinta y que pertenecieron a esclavas puestas en venta en el barrio Pie de La Popa, que finalmente trabajaron para comprar su propia libertad, la de sus hijas e hijos.
El hilo musical exalta el talento de los artistas locales y narra la conciencia histórica de nuestra capacidad para cambiar las cosas, cualquiera que sea el reto. El día 105 del Sitio a Cartagena, cierra con una canción de champeta que recuerda aquel sacrificio del que nació lo más valioso que tenemos: una república, al fin.
