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Columna

Los retos de la formalización

“Se deben atender dos sectores históricamente con desventajas en el empleo: los jóvenes y las mujeres. Si en este campo se avanza, la ciudad...”.

RAÚL PANIAGUA BEDOYA

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Casi todos los indicadores económicos de nuestra ciudad son positivos y sin tener la mayoría de las cifras del mes de diciembre, se puede afirmar que el año cerró con valores que permiten afirmar que el gobierno de Dumek Turbay está mostrando resultados imprevistos y totalmente positivos en términos de ingresos fiscales, empleos, ingresos y reducción de la pobreza.

El año anterior casi todos los eventos superaron en ingresos lo obtenido en el 2024, el turismo ha venido registrando récord en todos los componentes de la cadena, empezando por el movimiento de pasajeros en el Aeropuerto Rafael Núñez. La Cámara de Comercio indicó un cierre solido del año, con 40.013 empresas activas y la creación de 9.005 nuevas unidades económicas, fortaleciéndose el tejido empresarial. Los ingresos por impuestos tuvieron incrementos en todos sus componentes y la ciudad vio disminuir el desempleo, llegando a 9,8%, frente al 12,7 del 2024. Según los informes de distintas entidades y por las evidencias empíricas observadas en los meses de noviembre y diciembre (Fiestas Novembrinas y temporada turística), los indicadores para la ciudad van a ser mucho más positivos que lo registrado hasta la fecha.

Todo este panorama, más las inversiones de la administración en los diversos frentes, el auge del turismo y del comercio permiten prever la reducción del desempleo, el aumento de los ingresos familiares y mayores inversiones tanto en el sector privado como el público. Todo esto se puede ver ensombrecido o debilitado por el aumento de la informalidad, de la economía del rebusque, del debilitamiento del tejido empresarial, por lo que estimo es un sofisma, del impacto del aumento del salario mínimo, del que no habían pasado 24 horas de su anuncio y ya sobraban los lamentos, las premoniciones, los áulicos del desastre indicando su efecto perverso en la economía y en especial en el aumento del empleo formal.

El aumento del salario mínimo no puede dar lugar al deterioro, o a la ralentización del crecimiento de la ciudad, y para ello la administración puede apoyarse en normas y leyes de carácter nacional para incentivar la formalización.

No solo existen incentivos económicos, marcos normativos de protección y programas sectoriales específicos que permiten avanzar en la formalización sin mayores efectos negativos, por el contrario, muchos de esos instrumentos se convierten en oportunidades para los empresarios. La administración puede tomar iniciativas para avanzar en la formalización del empleo con incentivos locales en particular en el sector turístico, que se está convirtiendo en el gran generador de empleo. Dentro de esa labor se deben atender dos sectores históricamente con desventajas en el empleo: los jóvenes y las mujeres. Si en este campo se avanza, la ciudad podrá ser mucho más sostenible hacia el futuro.

*Sociólogo.

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