Maduro no se ha distinguido precisamente por ser un hombre culto ni particularmente inteligente. Mientras él hacía de payaso, Cilia siempre fue la pensadora. Y, detrás de ellos, Delcy y Jorge Rodríguez han sido los verdaderos cerebros del juego. Hoy se les señala de negociar la entrega de su mejor ficha: Maduro. Pero ¿quiénes son ellos realmente? Su padre, Jorge Antonio Rodríguez, fundador de una organización revolucionaria vinculada a la Liga Socialista, reconocido por participar junto con varios cómplices (1976) en el secuestro de William Niehous, presidente de Owens-Illinois, en Caracas.
Los secuestradores pertenecían a una facción radical de la Liga Socialista. El plagio duró tres años y medio, el más largo en la historia venezolana. Rodríguez, detenido por su implicación en el secuestro, murió mientras era “interrogado” por miembros de la DISIP (Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención), hecho que llevó a la destitución de varios funcionarios, incluido su director, Arístides Lander, acusados por la Fiscalía de tortura y homicidio.
Jorge Antonio resultó ser un tipo duro: pese a la tortura, nunca confesó dónde mantenían a Niehous ni la ubicación del dinero recibido por el rescate, unos 3,5 millones de dólares, que, según se dice, no compartió con sus compinches. Poco tiempo después de su muerte, Delcy Gómez, su esposa, se radicó en París con sus dos hijos menores. Informes de inteligencia no oficiales la vincularon sentimentalmente con el renombrado terrorista internacional Ilich Ramírez, alias Carlos “El Chacal”.
Un escándalo internacional estalló cuando la familia del secuestrado reveló que había entregado al gobierno venezolano 20 millones de dólares para acelerar el rescate. La noticia, publicada en titulares de The New York Times, The Washington Post, The Miami Herald, El País y Le Monde, provocó que el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, señalado de haberse apropiado del dinero, amenazara con expropiar la empresa del secuestrado.
La banda de secuestradores -todos capturados- eran miembros de la Liga Socialista: David Nieves, cónsul en Islas Canarias, indultado para asumir una diputación; Salomón Mesa, diputado, quien se acogió a la inmunidad parlamentaria; Fortunato Herrera, diputado; Fernando Soto Rojas, exdiputado; Mirelis Pérez Marcano, diputada; José Aquino, muerto al enfrentarse a tiros con la Policía durante el rescate, y Carlos Lanz Rodríguez, empresario, expresidente de ALCASA, posteriormente (en 2020) secuestrado, asesinado y desmembrado por orden de su esposa, sus restos fueron servidos a los puercos en una finca del estado Cojedes.
Vemos cómo la corrupción, la delincuencia, la violencia y la política han marchado de la mano en el vecino país. Y, sin levantar mucho la alfombra, encontraremos evidencias de que también corroen al nuestro. Delcy, comunista declarada, tendrá que medir muy bien sus pasos: Trump y Marco Rubio la están monitoreando minuto a minuto.
