comscore
Columna

Al alcalde, sobre los coches

“Permítame decirle que piense un poquito en el romanticismo que despierta Cartagena...”.

Reynaldo Martínez Emiliani

Compartir

Apreciado señor alcalde, usted se ha distinguido en la ciudad por ser un burgomaestre pragmático, empujador, valiente, decidido en buscar que Cartagena sea lo que todos queremos, la ciudad que no podemos morir sin conocer.

Hay pequeños detalles que le pueden dar nubes oscuras al desempeño de su posición como alcalde de Cartagena, que signifiquen tomar decisiones equivocadas. Permítame citar una de ellas, como es la de acabar con los coches tirados a caballo en el Centro de la ciudad.

Con el mayor comedimiento, le manifiesto que, en mi opinión, es un error garrafal no oír y no leer todo lo que se dice y se escribe al respecto: que en todas partes del mundo funcionan los coches tirados a caballo, como un atractivo muy especial que tienen las ciudades más emblemáticas, algunas de las cuales seguramente usted ha tenido el privilegio de conocer.

Por supuesto, si usted quiere poner a funcionar los coches eléctricos, hágalo, pero reprograme el manejo de los coches a caballo en la ciudad. Esta actividad debe ser una empresa como la del transporte terrestre, aéreo, náutico, etc., que tiene que llenar ciertos requisitos para que pueda funcionar.

Es fácil, tal como lo demuestra su existencia en todas partes del mundo. Este atractivo, además que le sirve a Cartagena, Patrimonio de la Humanidad, como un recuerdo permanente de pasear las callecitas del Centro amurallado, y en coche, como decía Belisario Betancourt, lo que se consigue exactamente con reglamentación y autoridad.

Para esto se requiere crear empresas que tienen que ser autosostenibles, vigiladas, con normas verificables, veterinarios, alimentación, sitios de sostenimiento animal, vigilancia y del pago de impuestos.

Sin lugar a dudas, es un atractivo que tienen ciudades como Sevilla, en España; New York, en EE. UU.; Moscú, en Rusia, y si tuviera espacio enumeraría cientos más, donde prevalece el transporte y paseo en coches tirados a caballo, cumpliendo normas establecidas para su funcionamiento.

Creo que se ha escrito mucho, pero mucho, sobre eso y no es una cuestión de ir contra los que defienden a los animales de tiro, porque estos, bien mantenidos, son prendas de garantía para que presten un buen servicio a la ciudad. No nos equivoquemos, no nos equivoquemos.

Haremos una campaña permanente por la recuperación de los coches a caballo en Cartagena; y si no lo hace usted, que sería lo lógico, lo hará un próximo alcalde. Pero la recuperación tiene que ser y se debe hacer.

Como consejo, señor alcalde, de un ciudadano que ha defendido a esta ciudad a capa y espada, permítame decirle que piense un poquito en el romanticismo que despierta Cartagena, que no solo es trago, parranda, música y chivas, que es lo que hace la buena parte del turismo colombiano.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News