Po: Jesús Álvarez Marulanda
Los jóvenes se han posicionado como un sector que insiste con especial fuerza en ser reconocido dentro de los escenarios destinados al diálogo y la construcción de las agendas públicas.
En los últimos años, la voz de los jóvenes ha aumentado debido a los diferentes cambios económicos, políticos y sociales que afronta nuestro país, todo esto, agravado por problemas de exclusión, falta de oportunidades y aumento de la pobreza. Como respuesta, los jóvenes quieren ingresar en las discusiones políticas que les afectan directamente. Su oportunidad más importante fue la del 19 de octubre de 2025, en las elecciones de los Consejos Municipales de Juventud. Gracias a estos espacios de interlocución y concertación, los jóvenes hoy cuentan con la posibilidad de manifestar, desde una corporación pública de elección popular, sus ideas y propuestas, para que se les garantice el ejercicio pleno de ciudadanía juvenil en los ámbitos civil, personal y social y el goce efectivo de sus derechos.
La participación juvenil en las elecciones de los Consejos Municipales y Locales de Juventud de 2025 fue un gran escenario, pero también es un gran reto, dado que aún queda mucho por recorrer. De más de 11.702.436 jóvenes entre 14 y 28 años que estaban habilitados para participar, solo el 12,66% fueron a las urnas, lo cual fue una participación demasiado baja, pero que, sin duda, abre un nuevo capítulo en la democracia de nuestro país. Solo es el inicio de un camino que no puede ser juzgado anticipadamente, los nuevos consejeros de juventud aún no han estrenado los CMJ, y todos esperamos que conquisten enlaces directos con las instituciones públicas para conectar con ellos y que nuestros intereses sean tenidos en cuenta.
Fue muy genial observar el compromiso de diferentes organizaciones y entidades en brindarnos capacitaciones y además nos ayudaron en asumir con responsabilidad el liderazgo de la juventud en nuestros municipios y localidades. Gracias a entidades como la Registraduría Nacional del Estado Civil y la Organización de Estados Iberoamericanos.
Es muy importante que las entidades, los organismos y el Gobierno deban ser garantes de los Consejos Municipales de Juventud, es su deber trabajar de manera articulada con los jóvenes para lograr que sus gestiones sean un éxito y alcancen resultados positivos en sus comunidades y territorios.
Es necesario implementar un marco institucional que logre hacer realidad las prácticas de participación política juvenil, desde las cuales se garantice la efectividad a la hora ejercer veeduría y control social a los planes de desarrollo, políticas públicas de juventud y a la ejecución de las agendas territoriales de juventudes.
El Estado colombiano ha hecho grandes esfuerzos a través de los años por abrir y fortalecer los espacios de participación de los jóvenes y como todo proceso electoral, las elecciones de los CMJ fueron un proceso del Estado y de la ciudadanía. La Registraduría Nacional del Estado Civil cumplió un papel significativo en este proceso electoral y democrático donde los jóvenes fueron los más importantes por poder elegir y ser elegidos.
Hay que resaltar el compromiso y las ganas de aquellos jóvenes que tuvieron la oportunidad de experimentar el sentimiento de estar en una campaña política y adquirir desde muy temprana edad el amor por ser líderes de sus comunidades, en aras de conseguir espacios de diálogo y concertación de sus intereses ante las instituciones políticas.
Es muy gratificante contar con estos mecanismos de participación ciudadana porque nos permiten a los jóvenes incidir de una forma positiva en nuestros territorios y ser promotores de un liderazgo consciente y tejedor para generar una transformación social desde lo local.
