Situación nacional e internacional: continúa profundizándose la crisis económica mundial del capitalismo, la cual se constituye en una crisis estructural. Significa esto que no es solo económica, comercial y financiera, es la crisis del modelo de acumulación sentado en la producción.
En 2007 estalló la crisis económica en EUA con la crisis hipotecaria y seguidamente la del sector financiero en sus cinco (5) principales bancos. Por ello, este país diseñó una política de salvamento impuesta en todos los países por orden del FMI, la cual se convirtió en una política general, afectando a China, que crecía de 15% a 17%, bajándo a 10%, mientras Japón bajó del 10% al 4%.
Los estados usaron fondos de sus presupuestos para salvar a las empresas y bancos privados, ocasionando un déficit fiscal, obligando a los estados a empréstitos con la banca multilateral.
Esto ocasionó que los estados dejasen de invertir en políticas sociales, siendo los principales afectados las pensiones, el empleo y la salud, entre otros, en países desarrollados como Grecia, Islandia, Portugal, España y Chipre.
El 67% de los jóvenes españoles se encuentran desempleados.
Colombia ha suscrito 77 convenios internacionales desde la entrada en vigencia la Constitución de 1991, con el libre mercado contemplado en los artículos 333, 334 y 335, y las exportaciones se han disminuido, la ganadería decayó, al igual que el sector textil, y también el metalmecánico y automotriz.
El 14% del PIB proviene del sector minero-energético. A Colombia la convirtieron desde el gobierno de Álvaro Uribe Vélez en un hueco, en una mina. La explotación minera en Colombia no es nacional, sino extranjera. Lo que le queda a Colombia es lo que recibe por pago de impuestos y por las regalías.
Ecopetrol sólo explota el 45% del petróleo de nuestro país; Pacific Rubiales, de capital extranjero, es la principal explotadora extranjera en Colombia del petróleo, el 65% de la PEA se encuentra en informalidad.
Estas circunstancias económicas, políticas y sociales son las que obligan al Gobierno a buscar los diálogos de paz con la insurgencia.
La corrupción genera crisis institucional que repercute en todos los partidos de la llamada “unidad nacional”. El presupuesto es de 167 Billones de pesos, el 40% ingresa por impuestos, el 20% de estos, es decir, la mitad se pierde por la corrupción, amén del deterioro de la economía.
En Cartagena, esta crisis se profundiza por la corrupción política, administrativa y económica, llevándonos a la descomposición social, reflejada en el silencio cómplice del pueblo oprimido por los partidos políticos de la burguesía, principales responsables de estos aberrantes hechos. Y hoy se presentan con sus candidatos para comprarle nuevamente su conciencia.
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