Las autoridades libanesas confirmaron este miércoles que al menos diez civiles murieron y otras 27 personas se encuentran heridas luego de los recientes bombardeos israelíes durante la madrugada contra edificios en Beirut, lo que aumentó a siete el número de ataques dentro de la capital de Líbano, desde el inicio de las hostilidades hace más de dos semanas.
“El balance de víctimas por los ataques israelíes lanzados esta mañana en las áreas de Basta (Bachoura) y Zuqaq el Blat en Beirut ha subido a diez muertos y 27 heridos”, informó en un comunicado el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano.

En un comunicado anterior, el departamento, perteneciente al Ministerio de Salud Pública, había explicado que “también se recuperaron restos del lugar y sus identidades serán determinadas después de completar pruebas de ADN”.
Los inmuebles fueron alcanzados en los barrios de Zuqaq el Blat y Bachoura, cercanos al Palacio de Gobierno y otros puntos emblemáticos en el centro de la ciudad.

Daños desde la semana pasada
El edificio de Bachoura ya había sido atacado la semana pasada, cuando sufrió daños significativos, y esta madrugada fue objetivo de una segunda acción que provocó el derrumbe total del inmueble de gran tamaño, ubicado en medio de una importante arteria beirutí.

Así mismo, el Ejército israelí afirmó la semana pasada que en este edificio estaban guardadas grandes cantidades de dinero pertenecientes al grupo chií Hizbulá. Le podría interesar: Bombardeo israelí mató a Ismail Jatib, ministro de Inteligencia iraní
Bajo este argumento, Israel ya ha lanzado un total de siete ataques dentro de los límites de Beirut desde el inicio de una intensa ofensiva área contra el Líbano el pasado 2 de marzo.

Aunque sus bombardeos sacuden con fuerza los suburbios sur de la urbe, conocidos como el Dahye, la propia capital ha registrado acciones limitadas contra un hotel en el que supuestamente se escondían comandantes iraníes o contra el paseo marítimo, el más grave hasta la fecha con ocho muertos.

La campaña israelí deja ya 912 muertos, entre ellos 111 niños, y 2.221 heridos en todo el país, donde más de un millón de personas han tenido que abandonar sus hogares.
