El famoso “zar de la frontera” del Gobierno de Donald Trump, reveló este miércoles que el mandatario ordenó retirar a 700 agentes migratorios del estado de Minesota y la ciudad de Mineápolis, por la cooperación “sin precedentes” de las autoridades locales y después de constantes protestas de los ciudadanos contra una presencia que ha provocado dos muertes a tiros de estadounidenses inocentes y la detención y acoso de residentes, en donde está incluido un menor de edad.
“Debido este aumento sin precedentes de la colaboración y por la necesidad de menos agentes para hacer este trabajo en un entorno más seguro, anuncio que de manera inmediata vamos a rebajar nuestra presencia en 700 agentes hoy mismo”, aseguró Homan en una rueda de prensa.
El funcionario detalló que los condados, así como las autoridades de las llamadas “ciudades gemelas” de Saint Paul y Mineápolis entregarán a agentes federales de inmigración, aquellas personas que arresten y no tengan estatus legal en Estados Unidos, lo cuál requiere menos presencia del ICE o la Patrulla Fronteriza en las calles.
Según indicó Homan, “esto es hacer cumplir la ley de manera más inteligente y no menor aplicación de la ley. Es más seguro para las comunidades, para los agentes y para los indocumentados”. Le podría interesar: Polémica: Estados Unidos enviará agentes de ICE a las Olimpiadas de Invierno en Milán
“Hemos sacado un montón de agentes”: Homan.
Homan aseguró que la operación de Mineápolis, que se ha saldado con la muerte a tiros de los estadounidenses Renee Good y Alex Pretti a manos de de agentes federales y la detención del niño ecuatoriano de 5 años Liam Conejo Ramos junto a su padre, ha sido un “éxito”, aunque se podrían haber hecho las cosas mejor.
“Hemos sacado a un montón de gente (criminales, según sus declaraciones) de las calles, así que creo que ha sido muy efectiva en lo relativo a la seguridad ¿Ha sido una operación perfecta? No”, añadió.
Homan aseguró que está teniendo una buena relación y productivas reuniones con el gobernador de Minesota, Tim Walz, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, que han criticado duramente el despliegue federal por no favorecer la seguridad y provocar tensión y que los ciudadanos no puedan llevar vidas normales.
Tras el homicidio de Pretti el 24 de enero, Trump decidió poner a Homan al frente al reconocer la necesidad de “desescalar un poco” la situación en un estado y una ciudad gobernadas por demócratas.

