Un objeto envuelto en fuego cruzó el cielo nocturno del Área de la Bahía de San Francisco, California, sin explicación oficial, en un hecho que genera alarma al registrarse sobre uno de los espacios aéreos más transitados de Estados Unidos.
El fenómeno fue captado poco después de la medianoche, exactamente a las 12:34 a.m., hora del Pacífico, cuando una intensa estela luminosa de tono dorado surcó el firmamento durante más de medio minuto antes de desaparecer, permitiendo a testigos registrar claramente su trayectoria.
Las imágenes muestran un elemento luminoso, aparentemente en combustión, desplazándose de forma sostenida en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de San Francisco, sin que hasta el momento exista confirmación sobre su naturaleza. Las hipótesis preliminares, aún no verificadas, contemplan que podría tratarse de un globo aerostático o meteorológico, basura espacial reingresando a la atmósfera o un fenómeno astronómico. Ninguna de estas versiones ha sido validada oficialmente.
El evento ocurrió en el corazón del Área de la Bahía, una región que concentra tres aeropuertos internacionales: Oakland, San José y el de San Francisco. Se trata de un corredor aéreo crítico, con miles de operaciones diarias de vuelos comerciales, de carga y aviación general, lo que incrementa la preocupación por la seguridad aérea.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad aeroportuaria, aeronáutica, policial, de bomberos ni de emergencia, a nivel local, estatal o federal, se ha pronunciado sobre el hecho. Tampoco se han reportado cierres de pistas, incidentes en tierra o alertas a la navegación aérea vinculadas al suceso.
La estela continua, brillante y descendente mantiene abiertas varias líneas de análisis técnico relacionadas con velocidad, altitud y combustión, elementos clave para diferenciar entre reingreso orbital, dispositivo aerostático o meteorito.
Ante la falta de un pronunciamiento oficial, el análisis del material audiovisual y la verificación con fuentes técnicas y científicas resultan claves para descartar riesgos y salvaguardar la seguridad aérea en una región estratégica del transporte estadounidense.
