La conversación telefónica que, según reveló The New York Times, sostuvo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el de Venezuela, Nicolás Maduro, para explorar un posible encuentro reavivó este viernes las preguntas sobre el rumbo del país suramericano, que permanece en alerta por el despliegue militar estadounidense en el mar Caribe, cerca de aguas venezolanas.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, crítico del Gobierno de Maduro, participó en la llamada, en la que finalmente ambos mandatarios no acordaron planes concretos para su encuentro. Así lo indicó el diario neoyorquino, que citó a fuentes anónimas familiarizadas con el asunto y no ofreció más detalles sobre lo conversado.
Según el artículo, el diálogo se dio antes del lunes pasado, día en el que el Departamento de Estado designó oficialmente como terrorista a un grupo que denomina Cartel de los Soles y que vincula con Maduro, aunque el líder chavista cree «es un invento».
Ni el Gobierno de Estados Unidos ni el de Venezuela han comentado hasta ahora de forma pública sobre la supuesta llamada, aunque tampoco han negado que haya ocurrido.
La amenaza de ataques por tierra en Venezuela
La noticia se da a conocer un día después de que Trump advirtiera que sus Fuerzas Armadas actuarán «muy pronto» en tierra contra supuestos «narcotraficantes de Venezuela», mientras mantiene el despliegue naval en el Caribe, que es el más grande de la historia del país norteamericano desde la primera Guerra del Golfo Pérsico (1990 – 1991), según un estudio de expertos del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales.
«Empezaremos a detenerlos por tierra. Además, por tierra es más fácil, pero eso va a comenzar muy pronto. Les advertimos de que dejaran de enviar veneno a nuestro país», declaró Trump en una llamada de Acción de Gracias con militares.
Pese a esta advertencia, Trump indicó el martes que «podría hablar para salvar muchas vidas» con Maduro, una conversación que sería «bienvenida» en Venezuela, de acuerdo con el fiscal general venezolano, Tarek William Saab.

Maduro ordena a fuerza aérea estar lista para defender a Venezuela y confía en la victoria
El anuncio de las discusiones con Maduro ocurre tras reportes de la prensa estadounidense en octubre sobre presuntas negociaciones que el Gobierno de Venezuela habría buscado con la Administración Trump.
El Miami Herald reportó que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, propuso a EE.UU. encabezar un gobierno de transición sin Maduro, mientras que The New York Times señaló que Caracas ofreció a Washington abrir a las compañías estadounidense su petróleo y oro, y redirigir de China a Norteamérica sus exportaciones del combustible.
Los reportes ocurren en medio de la creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos, que desde el 16 de noviembre desplegó en el Caribe el USS Gerald R. Ford, su mayor portaaviones, y el lunes realizó demostraciones de ataque con sus aviones bombarderos B-52H.
La instalación de un nuevo radar en Trinidad y Tobago
El Ejército de Estados Unidos está instalando un nuevo radar en Trinidad y Tobago, que está a solo 11 kilómetros de la costa más cercana de Venezuela, según confirmó este viernes la primera ministra de la isla, Kamla Persad-Bissessar.
El radar se ubicará en Tobago -la más pequeña de las dos islas que tiene el país insular- y tiene el objetivo de monitorear actividades dentro y fuera del territorio trinitense, según las declaraciones de Persad-Bissessar publicadas por los medios locales.
Venezuela ha alertado en reiteradas ocasiones que Trinidad y Tobago presta su territorio para el «plan de guerra» de Estados Unidos y el propio Maduro afirmó que la primera ministra «hipotecó» su país para «amenazar a Venezuela».
Sin embargo, Persad-Bissessar aseguró recientemente que EE.UU. no ha solicitado a su país servir como «base para ninguna guerra contra Venezuela». Aun así, la funcionaria ha permitido la realización de ejercicios militares estadounidenses en la isla en el marco del Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas, que permite el entrenamiento conjunto y la cooperación.
Unos 350 efectivos de la 22 Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina de Estados Unidos realizaron ejercicios de entrenamiento conjuntos con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago entre el 16 y 21 de noviembre.

