comscore
Farándula

Michelle Char: el fenómeno de marca personal que potenció al Carnaval de Barranquilla

Michelle Char se convirtió en mucho más que una reina, creó una marca personal con propósito que llevó el Carnaval de Barranquilla a todo el mundo.

Michelle Char: el fenómeno de marca personal que potenció al Carnaval de Barranquilla

Michelle Char: el fenómeno de marca personal que potenció al Carnaval de Barranquilla. //Foto: Edinson Ascencio/ cortesía Carnaval de Barranquilla.

Compartir

La fila para abordar el bus de Cartagena a Barranquilla daba más de tres vueltas y ya era, por sí sola, un desfile. Lentejuelas, flores, maquillaje, actitudes carnavaleras y hasta perros vestidos para la ocasión confirmaban que el Carnaval no empieza en la Vía 40: empieza en la gente, en esa emoción que comparte una región y hasta un país entero por llegar a la ciudad que cada año se reinventa para celebrar una de las fiestas más importantes del mundo: el Carnaval de Barranquilla.

Era mi primera vez “carnavaleando” y todo se sentía nuevo, no había insolada o caminata larga que frenara la emoción que se sentía en el aire. Ver las casas disfrazadas como si fuera Navidad, sentir que cualquier desconocido te invitaba a bailar y descubrir que la palabra “bienvenido” podía traducirse en un “baila cachaca” -aunque yo sea costeña- me hizo entender que la magia del Carnaval de Barranquilla es, ante todo, la inclusión. No importa de dónde vengas, Barranquilla quiere compartir su cultura contigo.

En una noche borrascosa conocí el estadio Romelio Martínez y, en medio de ese ritual de luces y música, vi salir por primera vez de la pantalla de mi celular a Michelle Char en su coronación. Bastaron segundos para entender por qué se ha convertido en una de las reinas más queridas -o quizás la más- de los últimos años. Lea: La reina Michelle Char Fernández se lució en la Batalla de Flores 2026

Su presencia tenía algo eléctrico y muy especial. Tuve la dicha de verla también en la Batalla de Flores y en la Gran Parada de Tradición y puedo dar fe de que siempre ocurrió lo mismo: el público no la recibía con la distancia y pleitesía con la que suele tratar a las monarquías, sino con admiración y cariño real, con lágrimas y abrazos; no solo por el espectáculo de artista que es, sino por la gran cercanía y carisma que tiene, hasta yo le cogí cariño, especialmente porque desde que comenzó su reinado soy fiel seguidora de sus redes sociales. Verla fue como ver triunfar a una amiga íntima, y creo que muchos se pueden identificar con eso.

'Raíz Viva' el vestido confeccionado por Alfredo Barraza que lució Michelle Char Fernández en su coronación como reina del Carnaval de Barraquilla 2026.//Cortesía Carnaval de Barranquilla.
'Raíz Viva' el vestido confeccionado por Alfredo Barraza que lució Michelle Char Fernández en su coronación como reina del Carnaval de Barraquilla 2026.//Cortesía Carnaval de Barranquilla.

Nunca el Carnaval me había interesado tanto como este año, y la razón tiene nombre propio: Michelle Char. Supo hablarle a las nuevas generaciones en su propio lenguaje, con un manejo inteligente de las redes sociales y del marketing, pero sin soltar la raíz. No modernizó la tradición para hacerla digerible, ella la proyectó al mundo, la volvió una conversación global y la puso a circular en escenarios donde antes no estaba.

Hacer la fila: la raíz antes de la corona

Michelle tiene 23 años y nació en una familia donde la corona es tradición: su tía Laura Char Carson fue reina en 1989 y su prima Andrea Jaramillo en 2012. Pero su historia no empezó en un palco ni en los privilegios que suelen atribuirle a su apellido.

Antes de ser soberana fue hacedora. Bailó con grupos folclóricos -entre ellos el que le dio más reconocimiento fue Fuerza Negra, originario del barrio afrodescendiente Mequejo-, desfiló en la Vía 40, estuvo en bandos y coronaciones como bailarina. A pesar de su apellido, recursos y posición social, Michelle hizo algo que es muy importante: hizo la fila. Y ¿qué es hacer la fila? En lenguaje carnavalero significa vivir el proceso desde abajo, entender la resistencia física, el peso del vestuario, el sentido de cada comparsa, de cada muestra folclórica, se ganó la corona a pulso. Esa experiencia explica su conexión tan genuina y el respeto que recibió desde el inicio por parte del pueblo.

Su formación también construyó una identidad propia. Estudió diseño de interiores y de producto en Milán, Italia y creó su marca “08mil” -el código postal de Barranquilla- con la que traduce el Caribe en objetos, estética y conceptos de moda contemporánea alimentando la narrativa de su identidad territorial.

A esa construcción identitaria se suma su herencia picotera. La frase de su Carnaval, “Aquí suena”, proviene de su abuelo Mike Char, una de las voces más emblemáticas de la radio y de la cultura de los picós en Colombia. Michelle tomó esa expresión profundamente caribeña y la convirtió en su statement personal al transformarla en “Aquí suena Michelle”, no como apropiación, sino como una forma de exaltar su origen, amplificarlo y hacerlo resonar en todos los escenarios donde ella estuviera presente.

La reina más expuesta pero más aceptada

Ser la soberana número 90 implicaba una presión histórica. A eso se suma que ha sido una de las reinas más expuestas en redes sociales, un escenario que suele amplificar por igual los aplausos y las críticas.

Desde el día en que recibió la aclamada llamada de Alejandro Char -alcalde de Barranquilla y su tío- no faltaron las voces que intentaron reducir su elección a la “palanca” o al privilegio económico. Sin embargo, Michelle terminó respondiendo en el único lenguaje que en el Carnaval es irrefutable: el del talento, el carisma, la preparación y el profundo orgullo por sus raíces. Fue eso lo que marcó la diferencia frente a otras soberanas y la consolidó como una de las más respaldadas por el público en los últimos años. Lea: “Aunque no lo crean, la verdad es un sueño para mí”: Michelle Char Fernández

La reina Michelle Char Fernández recibió el Decreto Real de manos del alcalde Barranquilla, Alejandro Char.//Cortesía Carnaval de Barranquilla.
La reina Michelle Char Fernández recibió el Decreto Real de manos del alcalde Barranquilla, Alejandro Char.//Cortesía Carnaval de Barranquilla.

Desde ese momento Michelle ha sonado, literalmente, en todas partes. Desde los grandes eventos, en los barrios, en encuentros con hacedores y también en las pantallas. Las colaboraciones con marcas como Burger King, Sajú, Fenareta, Mayorga, Olímpica o The Glenlivet se volvieron virales y no es por casualidad. Todo tiene una razón de ser.

Los datos no mienten y en un análisis realizado entre el 14 de agosto de 2025 y el 18 de febrero de 2026 por el comunicador social y experto en redes, Carlos Schoonewolff, el reinado de Michelle Char superó los 1.032 millones de visualizaciones, una cifra que -como se explicó en el informe- equivale a que todos los colombianos la hubieran visto al menos veinte veces. Alcanzó 303.768.107 usuarios, casi la mitad de América Latina, y sumó 1,1 millones de seguidores nuevos, “es como llenar el estadio Metropolitano 24 veces”. En promedio, el 98 % de sus interacciones fueron positivas, un indicador que, según el análisis, se traduce en conexión emocional con la audiencia, generación de orgullo colectivo y construcción de una reputación global favorable. Su contenido llegó a 62 países y 454 ciudades del mundo, entre ellos Estados Unidos, España, México, Reino Unido, Panamá, Canadá, Chile, República Dominicana, Brasil, Argentina y Venezuela.

La influencer real

Para Saulo Torres, director del programa de Marketing y Transformación Digital de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), “Es una perfecta muestra del poder de la marca personal. Tenía un propósito claro: hablar de identidad y raíz, se preparó para eso y logró conectar especialmente con nuevas generaciones”. Pero detrás del fenómeno hay un equipo. Su comitiva -el “grupo Miche”- que funcionó como un amplificador emocional que mostró la otra cara de su reinado con humor, cercanía y autenticidad.

También cabe recalcar que el reinado de Michelle coincidió con un gran momento cultural para Barranquilla, impulsado por figuras jóvenes como Béele, Altafulla y Aria Vega, quienes potenciaron el alcance global del Carnaval.

Pero dejando de lado todo eso, su diferencial fue la coherencia. “No se vio forzado ni impuesto. La identidad era tan clara que esas colaboraciones llegaron de manera natural”, explica Saulo Torres. “Las marcas personales que están triunfando son las que piensan primero en el bien común. Ella hizo que la gente se sintiera orgullosa y representada, no estaba pensando en llegar a millones de seguidores”.

Como lo concluye Schoonewolff en su análisis: “El verdadero poder de lo digital no es llegar a millones, es lograr que millones se sientan parte de ti”.

Y en su Bando, Michelle lo resumió en una frase: “No quiero ser su reina que la recuerden por bailes ni por vestidos. Sino por ser la reina que los lleva presente en cada latido”. Y efectivamente, así fue; tanto que el Miércoles de Ceniza muchos internautas dijeron que no llorarían a Joselito Carnaval, sino a ella. En redes lo llamaron la “Michetusa”.

Michelle Char, vestida de viuda, encabezó la parodia de la “muerte” de Joselito durante el cierre del Carnaval de Barranquilla 2026.

Foto tomada de: Colprensa
Michelle Char, vestida de viuda, encabezó la parodia de la “muerte” de Joselito durante el cierre del Carnaval de Barranquilla 2026. Foto tomada de: Colprensa

La enseñanza trasciende el Carnaval. “Hoy después de un gran carnaval, Michelle no solamente se va a poder categorizar como una gran reina, sino como una gran influencer y no cualquier influencer, una que deja un gran mensaje y llena a sus seguidores de admiración, respeto y orgullo. No se trata de monetizar, sino de conectar desde un propósito real. Deja un mensaje muy importante a los chicos y chicas que quieren impactar: que sigan persiguiendo sus sueños y que no les de pena ser ellos mismos porque esa autenticidad es lo que hace un gran influencer. Dejen la pena e insistan en su propósito, sean auténticos, eso es lo que va a crear su marca personal. El ego corporativo es un error en el que están cayendo muchas marcas comerciales hoy en día y es por lo que la gente no conecta”, concluye Torres. Lea: Noche histórica: las exreinas bailaron en la coronación de Michelle Char

Así, aunque el Carnaval haya llegado a su final, Michelle Char siempre será recordada como la reina que convirtió la tradición en una conversación global viral, en memes, en una identidad compartida y en una emoción colectiva que atravesó fronteras. Logró que una fiesta centenaria volviera a sentirse nueva sin dejar de ser la misma, porque “Quién lo vive es quien lo goza”, así suena Barranquilla. Y para siempre, sonará Michelle.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News