En una reciente dinámica de preguntas y respuestas en Instagram, Mabel Cartagena, la reconocida presentadora y creadora de contenido, compartió detalles íntimos sobre su vida sexual y cómo los cambios hormonales tras los 40 han influido en su relación con su esposo, Sebastián Decoud.
Ante la curiosidad de sus seguidores, Mabel fue clara y directa: “Nadie lo hace todos los días... nadie con hijos y trabajo, tampoco después de los 40 uno está dándole día y noche, eso es falso. Así que si tu amiga te dice que lo hacen todos los días, le dicen que yo le mando a decir que vaya a Netflix y venda historias”.
Con esta respuesta, Mabel desmitificó las expectativas poco realistas que a menudo se presentan en las redes sociales sobre la vida sexual de las parejas. Lea: Mabel Cartagena ha pensado en la muerte: “Me mediqué y fue la mejor decisión”

Mabel Cartagena habla de los cambios hormonales tras los 40
Mabel también abordó cómo los cambios hormonales han afectado su vida sexual.
“Yo, Mabel Patricia Cartagena con cédula radicada en Barranquilla, he gozado de una testosterona alta, lo que en términos médicos me define como alguien que siempre tenía ganas. Yo era de esas que jamás inventaba un dolor de cabeza, disponible como droguería, 24/7. Pero los 40 han sido el engaño más espantoso de mi vida. He tenido un bajón de testosterona y progesterona y ahora huyo del lugar de los hechos”, confesó.

Estos cambios hormonales han influido en su deseo y energía sexual. Aunque en su semana de ovulación sus niveles de testosterona son más elevados, Mabel reconoce que su cuerpo ya no funciona como antes y considera opciones como parches o un chip para mejorar sus niveles hormonales, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva. Lea: Mabel Cartagena se retiró los implantes de los senos, ¿por qué?
Más allá de la frecuencia de las relaciones sexuales, Mabel enfatizó la importancia de la intimidad emocional en la pareja. A
ctividades como leer juntos o buscar momentos para salir de la rutina pueden fortalecer la relación. Además, resaltó la necesidad de acudir al médico y realizarse exámenes para conocer si los cambios en la libido se deben a otros factores, especialmente para aquellos que consideran que la falta de deseo es crónica.

