La conversación con Pasabordo fluye entre risas, anécdotas y recuerdos que parecen frescos a pesar del tiempo. Han pasado 17 años desde que se comenzó a escribir su historia en pequeños lugares de Medellín, soñando con escenarios cada vez más grandes. Hoy, el dúo conformado por Jhonatan Hernández y Juan Gabriel “Gabo” Rodríguez celebra su trayectoria con un nuevo proyecto que, como ellos mismos dicen, “es un regreso al origen, a lo que nos inspiró a creer en la música”.

El título del EP no pudo ser más claro: Desde la raíz. “Queríamos volver al punto de partida, a la esencia que nos formó como artistas y como amigos”, explica Gabo, con esa mezcla de nostalgia y entusiasmo que caracteriza a quien se reconoce en el camino recorrido.
El proyecto, que trabajaron durante un año, marca el inicio de una discográfica que contará la evolución de Pasabordo a través de los géneros que los han acompañado: desde la música popular y el pop latino hasta el vallenato que marcó su infancia. Incluye cuatro canciones, entre ellas La Nevera, junto a Jhonny Rivera, y El Vallenato, con Elder Dayán.
El perro que dio la bendición a Pasabordo
Con la naturalidad de quien sabe reírse de lo simple, los artistas cuentan la anécdota detrás de “La Nevera”. “Fuimos a la casa de Jhonny Rivera a mostrarle la maqueta de la canción”, recuerda Jhonatan. “Y justo cuando sonó, el perrito de Jhonny empezó a ladrar emocionado. Él confía mucho en su perrito, así que le agradecemos al perrito su aprobación”, sueltan entre risas.
Esos detalles íntimos son los que, durante la conversación, revelan el corazón de Pasabordo: dos amigos que, más allá de la industria, nunca han perdido la capacidad de disfrutar lo sencillo. Lea también: El regreso triunfal de Luismi Yanes: orgullo cartagenero con nuevo sencillo
Pasabordo: de ventas de obleas y sacerdocio a la música
Lo cierto es que el viaje hasta la fama no ha sido fácil. Jhonatan estuvo a punto de tomar un rumbo distinto: el sacerdocio. “Yo estudié en el seminario, casi me convierto en sacerdote, pero mi vocación estaba en la música”, dice entre sonrisas y muestra su gran agradecimiento con la formación que recibió, además de admiración a quienes tienen vocación para ello.
Revela que siempre fue un artista: “No era muy buen estudiante, pero estaba en todos los artes que podía, declamaba, hacía teatro, poesía”, así conocían al artista en su época escolar, luego pasó a una empresa donde ponía cordones, pero con la ilusión de pasar su vida haciendo música.

El artista siempre mostró cuál era su talento, de hecho, entre risas tímidas relata que en juventud escribía cartas a las chicas que le gustaban porque no era capaz de acercarse, sus letras hacían todo el trabajo.
Gabo, por su parte, tuvo que enfrentar desde los 14 años una enfermedad poco común: artritis reactiva. “Hubo meses en que no podía caminar, y cuando uno no se puede mover, no le dan ganas de nada. Me refugié en escribir canciones, en servilletas, en cartas, en cualquier papel que encontraba. Eso me salvó”, recuerda.

Hoy, después de cinco crisis superadas, confiesa que la experiencia lo convirtió en alguien más agradecido y resiliente.
Estudió ingeniería agropecuaria, una carrera bastante lejana a la música, influenciado por el trabajo de sus padres en ese sector. Sin embargo, la historia de Gabo es aún más impactante: antes de convertirse en el reconocido artista que es hoy, hizo de todo. Como él mismo se define, “fue y sigue siendo un camellador”. Vendió obleas, dictó clases de guitarra y ofreció serenatas, explorando distintos géneros musicales.
Ambos coinciden en que esas experiencias los hicieron valorar la música como un lenguaje honesto y sanador. “Han sido 17 años de aprendizajes, de caídas y de levantarnos siempre con más fuerza”, afirma Jhonatan.
El EP Desde la raíz también incluye El Vallenato, un tema que representa un sueño cumplido. “Siempre fuimos fans de Kaleth Morales, Diomedes Díaz y El Binomio de Oro. Queríamos hacer un vallenato, y con Elder Dayán todo fluyó” dice Gabo.
Completan el trabajo las canciones Dime qué nos pasó y Anestesia, piezas que muestran la mezcla de sonidos tradicionales con la frescura del pop que los caracteriza.
Pasabordo les cambió el rumbo
Más allá de los logros y las giras, Pasabordo insiste en que su mayor fortaleza ha sido la hermandad de los artistas, desde que se conocieron un día normal en su universidad en la fila de un festival de música, supieron cuál era su camino. Le recomendamos leer: Los deseos de Michelle Char para el Carnaval 2026: “No solo es baile”
Ambos asistirían a un festival en su universidad, y según relatan los artistas “estábamos separados como por tres personas, pero por algún motivo hablamos y cantamos juntos una canción de Juanes, conectamos”.
Fue muy loco, porque sentimos que nuestras voces se complementaban de inmediato. Ahí nació todo”,
Pasabordo
Hoy, mientras recuerdan sus inicios cantando en festivales universitarios o componiendo versos tímidos para conquistar amores juveniles, miran hacia atrás con gratitud. Y hacia adelante, con la certeza de que aún queda mucho por contar.
Con Desde la raíz, Pasabordo no solo celebra 17 años de carrera, también abre un nuevo capítulo en el que la nostalgia y la renovación se encuentran. Un viaje musical que, como su historia misma, nace de lo más profundo: la raíz de dos amigos que siguen soñando con la misma fuerza del primer día.