El fútbol cartagenero está a la espectativa. Mientras la ciudad y el departamento aún celebra la distinción de la Gobernación de Bolívar, que ha decretado que un estadio local llevará el nombre de Jorge Carrascal, el mediocampista del Flamengo ha vuelto a demostrar que su corazón sigue latiendo por la “Heroica”.
En un buen gesto, el reciente campeón de la Copa Libertadores 2025 estuvo participando en un torneo callejero en uno de los barrios populares de Cartagena. Lejos de los reflectores del Maracaná, Carrascal se calzó los tenis para jugar “un picadito” con los jóvenes de su tierra, reafirmando que el éxito no le ha quitado la humildad ni la esencia del fútbol de barrio que lo catapultó a la élite. Te invito a leer: Jorge Carrascal fue homenajeado en Cartagena: estadio llevará su nombre
Sin embargo, la noticia que tiene pendiente a la hinchada auriverde es su ambicioso sueño. Carrascal ha manifestado abiertamente su deseo de dar un paso más allá de su retiro en el Real Cartagena: su intención es comprar al equipo heroico. El volante, consolidado como figura bajo la dirección de Filipe Luís en Brasil, busca liderar un proyecto.
“Mi sueño es comprar al Real Cartagena”, dijo a periodistas en la cancha de Chiquinquirá. Te invito a leer: La millonaria deuda que deberá pagar Real Cartagena para jugar el Jaime Morón
Carrascal, un futbolista de barrio
El compromiso de Carrascal con su ciudad es total. Mientras evalúa ofertas del fútbol europeo (con el Marsella tras sus pasos), su mente está puesta en el ascenso del equipo de sus amores. En Cartagena, la ilusión crece: el hijo pródigo no solo quiere colgar las botas en el Jaime Morón, sino también tomar las riendas del club para transformarlo.
