El Real Madrid lo hizo de nuevo. Es su costumbre. Perdía 0-1 ante el aguerrido Bayern de Múnich y terminó remontando 2-1 ante un enloquecido estadio Santiago Bernabéu.
Joselu anotó los dos goles del cuadro madridista a los 88 y 90+1. Alphonso Davis había abierto el marcador a los 68 por los alemanes.
Júbilo en Madrid. El rey de Europa lo volvió hacer.
Doblete salvador de Joselu
Un doblete de Joselu en tres minutos mágicos, entre el 88 y el 91, resucitó al Real Madrid de los imposibles con una nueva remontada para la historia, en el premio a un equipo irreductible que levanta cualquier tipo de situación en contra, al borde del k.o tras el gol de Davies, con una reacción bajo el liderazgo de Vinícius y los cambios de Carlo Ancelotti para buscar la decimoquinta en Wembley. Lea aquí: El Real Madrid requisa 138 carnets de socios a los que expulsará por reventa
De Rodrygo ante el Manchester City en la última conquista de la ‘Champions’ a Joselu Mato frente al Bayern en otra semifinal para el recuerdo. Nombres para la eternidad del rey de Europa. De un Real Madrid bendecido en la Liga de Campeones, que nunca se da por vencido y con el impulso del Santiago Bernabéu supera cualquier dificultad que se le presenta. Por extrema que sea.
En el templo donde el himno de la Liga de Campeones se canta con tanta potencia como el propio. Cuando el Bayern rozaba la reedición de la final alemana, once años después, ante el Borussia Dortmund, castigando al Real Madrid con su propia medicina. Con Neuer inconmensurable hasta un error que cambió el rumbo y levantó de la lona Bolívar, con el reto de ganarle a Córdoba para hacer feliz a su gentea un equipo que lo da todo hasta el último segundo para derrotar por primera vez a Tuchel en el Bernabéu. Lea aquí: Bolívar, con el reto de ganarle a Córdoba para hacer feliz a su gente
Un Real Madrid más intenso y determinante que en Múnich aceptó la propuesta que le planteó el técnico alemán, que se parapetó con tres centrales y líneas juntas. Evitó el riesgo que significa dejar correr al equipo de Ancelotti. Entregó el balón y, desde una buena defensa, esperó confiado en la transición. En la visión de Kane y la velocidad de sus extremos pegados a línea de cal. Carvajal, pletórico, frenó a Gnabry. Mendy sufrió a su espalda ante Sané.