Se siguen conociendo detalles de los documentos desclasificados del pedófilo Jeffrey Epstein. La publicación masiva, iniciada en noviembre del año pasado, incluye 3,5 millones de páginas, más de 180.000 imágenes y cerca de 2.000 videos, y ha revelado nuevas piezas que conectan el caso con Colombia, según ha informado El Tiempo.
De acuerdo con el citado medio, entre los archivos aparecen referencias directas al país: menciones a víctimas colombianas, viajes al territorio nacional y fotografías de Ghislaine Maxwell, quiera fuera novia de Epstein, vistiendo uniforme de la Fuerza Aérea Colombiana junto a una supuesta “invitación del presidente”, que para la época era Andrés Pastrana. Maxwell fue condenada en Nueva York por explotación sexual infantil y tráfico de personas.

Los casos relacionados con Colombia en los archivos de Jeffrey Epstein
Uno de los documentos que más llama la atención es un correo fechado el 26 de agosto de 2020, enviado a la fiscalía estadounidense. El remitente asegura ser nieto de una mujer colombiana de alrededor de 60 años que trabajó como empleada doméstica en la residencia de Epstein en Manhattan entre 2012 y 2017. Según su relato, el último día de trabajo ella habría retirado material sensible hallado en la propiedad, detalló El Tiempo.
El mensaje sostiene que la mujer se llevó tarjetas de memoria, fotografías, videos y audios que estaban ocultos en la vivienda. El remitente advierte con tono angustiado que el contenido incluiría “pornografía infantil” y afirma que no busca compensación económica, pero denuncia presuntas presiones de los abogados Darren K. Indyke y Richard D. Kahn, coejecutores del patrimonio de Epstein. Lea: Príncipe Andrés queda libre, pero bajo investigación por caso Epstein
En el mismo correo se menciona un intento de entregar el material al entonces presentador de ABC, Mark J. Remillard, quien habría expresado reservas debido al tipo de contenido. El autor añade que se verificó la autenticidad del material a través de un corresponsal de noticias en Colombia, aunque —según su versión— solo se habría considerado publicar una parte “por razones políticas”.
El remitente concluye que se enteró de la situación semanas antes del envío del mensaje, ya que habla inglés y su abuela confía en él. Subraya además que, junto a su esposa, no pretende obtener dinero por la información.

Las referencias a Colombia también emergen en la declaración juramentada de una testigo clave, rendida el 15 de junio de 2010 y transcrita en un documento de 75 páginas revelado posteriormente por el Departamento de Justicia. La mujer trabajó como contadora para las agencias de modelaje Karin’s y MC Squared, vinculadas al francés Jean-Luc Brunel, señalado por su cercanía con Epstein.
Durante el interrogatorio, el abogado Bradley Edwards —representante de 200 víctimas— preguntó específicamente por la existencia de una niña colombiana de aproximadamente 13 años que, según información preliminar, habría sido protegida por Brunel. La testigo respondió que no tenía conocimiento de ese caso. En el mismo testimonio se mencionan también menores de Ecuador, Brasil y una joven rusa. Le puede interesar: “Nada que esconder”: Donald Trump sobre el pederasta Jeffrey Epstein
En esa diligencia se abordó además la gestión de visas para menores de edad. La testigo identificó a Evelyn Valenzuela como responsable en Nueva York y señaló que, en Miami, el encargado de esos trámites era Luis Font. Estos detalles refuerzan la dimensión internacional del caso y su posible impacto en América Latina.
Uno de los episodios más relevantes vinculados directamente con Colombia ocurrió entre agosto y septiembre de 2008. El FBI, a través de su oficina en Miami y del Agregado Jurídico en Bogotá, solicitó formalmente apoyo al entonces Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) para ubicar a una mujer identificada como víctima de Epstein entre 1998 y 2003.
Las autoridades colombianas realizaron labores de localización y confirmaron el paradero de la joven. El 8 de octubre de 2008 se llevó a cabo una reunión en la Universidad del Rosario, en Bogotá, donde un funcionario del FBI le entregó documentos de notificación a víctimas y asistencia para afectados por delitos.
Un mes después, se intentó entregarle una carta formal de la Oficina del Fiscal de Estados Unidos que detallaba los términos del controvertido acuerdo de no procesamiento concedido a Epstein. Sin embargo, la joven manifestó que no deseaba recibirla personalmente ni reunirse con funcionarios, y pidió que fuera enviada a su universidad o lugar de trabajo.
Entre los cientos de correos divulgados también aparece el mensaje de una joven colombiana fechado el 23 de marzo de 2017, con el asunto “Interested in Assistant Job”. En tres líneas, la mujer, de 22 años, señala que residía en Estados Unidos, estudiaba en la Universidad Estatal de Luisiana y estaba próxima a graduarse con doble especialización en Gestión de Negocios y Diseño de Interiores.
En ese correo, la mujer se describía como bilingüe y expresaba su interés en trasladarse a Nueva York para trabajar en esa ciudad.

