La senadora María Fernanda Cabal y el presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie, formalizaron su decisión de abandonar el Centro Democrático tras cuestionar el proceso interno que derivó en la elección de Paloma Valencia como candidata presidencial de esa colectividad.
La determinación quedó consignada en una carta dirigida al director nacional del partido, Gabriel Vallejo, en la que ambos exponen una serie de reparos sobre la transparencia, legalidad y garantías del procedimiento.
En el documento, Cabal y Lafaurie sostienen que la designación de Valencia estuvo rodeada de “serias dudas y falta de transparencia” y advierten que “el procedimiento careció de comités de garantías electorales, reglas claras, mecanismos de impugnación o trazabilidad, lo que constituyó una violación grave al debido proceso partidista”. Lea: La carta que solicita la salida de María Fernanda Cabal del Centro Democrático
Según su análisis, estas falencias debieron ser evitadas mediante el registro y la notificación del proceso ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), con el objetivo de proteger la legitimidad de los resultados.
La carta subraya que las presuntas fallas no serían menores. Para Lafaurie, “no son simples fallos administrativos”, sino irregularidades de fondo cuya responsabilidad recaería en la dirección nacional del partido y en la secretaría general, a quienes señala como garantes del proceso interno.
En esa misma línea, el dirigente gremial afirma que hubo una omisión en la verificación jurídica de las firmas encuestadoras, lo que permitió “procedimientos sin respaldo normativo y validar una selección carente de garantías”, con una consecuente vulneración de principios legales, estatutarios y constitucionales.
Los cuestionamientos al proceso interno del Centro Democrático
Otro de los puntos sensibles planteados por Lafaurie tiene relación con la participación de Miguel Uribe Londoño dentro de la contienda interna. En la misiva se advierte que habría existido una ventaja de carácter financiero y que su aspiración no se habría definido de manera consensuada dentro de su núcleo familiar, incluso con conocimiento del expresidente Álvaro Uribe y del propio director del partido.
El documento va más allá al poner en duda la integridad de los resultados, al señalar que estos habrían sido adulterados y que las empresas encuestadoras y la firma auditora “no entregan toda la información pertinente, que hemos solicitado en seis derechos de petición y dos insistencias”.

Con base en estos señalamientos, Cabal y Lafaurie manifestaron su intención de retirarse de la colectividad y solicitaron formalmente una escisión que les permita conformar una nueva agrupación política.
En palabras del líder de Fedegan: “Apoyaremos a Paloma en su aspiración. No queremos continuar en el Centro Democrático. Sentimos que no tenemos espacio. Merecemos una salida digna, por lo que proponemos una escisión del CD, que le permita a María Fernanda formar su propia agrupación política de conformidad a los estatutos del Partido y las normas electorales vigentes del CNE. Esperamos que esa decisión se tome en la próxima convención del partido”.
La respuesta de la dirección y de Paloma Valencia
Tras conocerse el contenido de la carta, el director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, respondió públicamente a través de su cuenta de X. Allí recordó que ya había fijado su postura semanas atrás y afirmó: “Mi respuesta inicial a la carta del doctor Lafaurie quedó plasmada en este trino del 17 de diciembre de 2025”. Vallejo respaldó el proceso interno citando la auditoría realizada por Kepler, en la que se concluye que “no se detectan irregularidades en el proceso de la encuesta”.
Por su parte, Paloma Valencia defendió la legitimidad de su elección y aseguró que el procedimiento fue “transparente”, destacando que se dieron a conocer las actas correspondientes y que el desenlace era “previsible” a la luz de los resultados que la favorecían en las encuestas previas.
Frente al anuncio de salida de Cabal, la senadora hizo un llamado a que permanezca en el partido y se sume a su campaña presidencial. Además, rechazó de manera tajante la posibilidad de una escisión, al afirmar que el Centro Democrático es un “partido serio, con vocación de poder y sin nada ilegítimo o ilegal”, frente a las denuncias planteadas.

