El presidente Gustavo Petro ordenó la creación de un Centro de Inteligencia Policial en Leticia como parte de una estrategia para enfrentar el narcotráfico y reforzar el control en zonas fronterizas. La instrucción se conoció en medio del deterioro de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Ecuador, tras la decisión del gobierno ecuatoriano de imponer aranceles del 30 % a las importaciones colombianas.
Durante su pronunciamiento, el jefe de Estado rechazó los señalamientos que responsabilizan a Colombia por el incremento del narcotráfico en el vecino país y sostuvo que las dinámicas criminales están cambiando de territorio. “La mafia se está yendo para el otro lado”, afirmó, al tiempo que insistió en que el objetivo de su gobierno es desarticular completamente esas estructuras ilegales. Lea: Colombia corta venta de energía a Ecuador por aranceles de Noboa
Petro explicó que el nuevo centro permitirá coordinar labores de inteligencia entre la Policía y las Fuerzas Armadas, con el fin de atacar de manera conjunta a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Además, dio la orden de frenar el ingreso de insumos utilizados para la producción de fentanilo y reforzar los controles en pasos fronterizos. “Tiene que haber una operación por tierra, por mar. No vienen en lancha, vienen en contenedores”, aseguró el mandatario.

La tensión bilateral se intensificó luego de que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunciara la aplicación de los aranceles como respuesta a lo que calificó como falta de cooperación efectiva por parte de Colombia frente al crimen transnacional.
Aranceles, narcotráfico y choque diplomático regional
Desde Quito, Noboa defendió la medida argumentando que su país ha asumido costos económicos significativos sin recibir una respuesta equivalente en materia de seguridad. “Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna“, señaló.

El mandatario ecuatoriano precisó que la llamada tasa de seguridad del 30 % comenzará a regir desde el primero de febrero y se mantendrá hasta que exista un compromiso concreto para combatir el narcotráfico y la minería ilegal en la zona limítrofe. “Por eso, ante la falta de reciprocidad y acciones firmes, el Ecuador aplicará una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia desde el primero de febrero”, añadió.
Mientras tanto, el gobierno colombiano insiste en que el fortalecimiento de la inteligencia y el control territorial será clave para enfrentar estas economías ilegales y reducir las tensiones en la frontera común.

