El debate sobre el incremento del salario mínimo para 2026 comenzará formalmente la próxima semana, cuando se instale la mesa de concertación tripartita entre el Gobierno, las centrales obreras y los gremios empresariales.
En la antesala de estas discusiones, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master, reiteró que el país debe encaminarse hacia un acuerdo que responda a las necesidades de los trabajadores sin poner en riesgo la estabilidad del aparato productivo. Lea: Negociación del salario mínimo 2026 arrancará el 1 de diciembre
Según explicó el dirigente gremial, el diálogo de este año será clave debido al impacto que tiene el salario mínimo sobre múltiples actividades económicas y sobre el presupuesto público. Por ello, subrayó que el punto de partida deberá ser la evaluación rigurosa de factores como el comportamiento de los precios, la capacidad empresarial y el contexto macroeconómico.

Mac Master insistió en que el proceso debe desarrollarse con corresponsabilidad entre los tres sectores. “Tenemos una propuesta donde básicamente le estamos diciendo al Gobierno y a los representantes de los trabajadores que tomemos una decisión entre los tres. Tenemos la responsabilidad de tomar una decisión responsable”, afirmó.
Impacto fiscal y efectos en bienes y servicios
Dentro de su mensaje, el líder de la ANDI recordó que el salario mínimo no solo incide en el poder adquisitivo de millones de colombianos, sino también en la estructura de costos de productos, servicios y obligaciones estatales.
“Hay una gran cantidad de productos y servicios que dependerán del salario mínimo. Tendremos que tener en cuenta también el costo para el Estado, para el Estado incrementos grandes del salario mínimo significa que tendremos efectos fiscales grandes dado que hay ciertas variables como la variable pensional que está atada directamente al salario mínimo”, señaló.

Además, enfatizó que la discusión debe valorar la situación inflacionaria actual y sus repercusiones sobre la economía nacional. “La decisión debe tomar en cuenta el poder adquisitivo de los trabajadores, la capacidad que tenemos para poder ofrecerle a Colombia y a los colombianos mayores y mejores ingresos y que tenga en cuenta también las otras variables que eventualmente de alguna forma definirán el beneficio general, como por ejemplo la inflación, debemos de tener en cuenta que la inflación está en estos momentos disparada, subió y el Banco de la República está preocupado”, añadió.